Enseñar hilos dentales o boxers en público puede salir caro

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Que la moda de los jóvenes de hoy deberá pasar a la historia, toda vez que en Atlanta ya se quiere sancionar a quienes traigan los pantalones a media nalga y anden enseñando a todo el mundo sus asquerosos boxers o a las mujeres se paseen por las calles dando a conocer el hilo dental que portan debajo de los jeans o el cordón del brassier debajo de la blusa.

La “Liga de la Decencia y el Buen Vestir” de esa entidad estadunidense quiere evitar que los \”chavos\” de ahora piensen que andar medio vestidos sea lo correcto y que crean que esta \”epidemia\” es la mejor manera de arroparse para salir a la calle

El concejal C.T. Martin, es quien ha promovido esta propuesta legislativa, para prevenir que las siguientes generaciones miren de forma natural ponerse los pantalones a la mitad de los glúteos y enseñar su ropa interior, o como en el caso de las mujeres que les ha dado por mostrar la tira de la tanga y en ocasiones hasta el tríangulo que forma la misma en la parte superior, por fuera de los jeans, señaló Martín al diario estadounidense The Atlanta Journal-Constitution.

A esta iniciativa se ha sumado la Unión Americana de Libertades Civiles que demanda prohibir a las féminas salgan a correr con brassiere deportivo o que siquiera muestren la tira de una prenda normal.

Aún no se ha estimado el costo de la multa a aplicar, pero en comunidades como Delcambre, en Luisiana, sancionan con seis meses de prisión y multas de 500 dólares (5 mil 535 pesos) para quienes vayan desnudos o parcialmente desnudos o muestren su ropa interior.

Así es que a subirse los pantalones, fajarse adecuadamente y ocultar los boxers a las tangas, por muchas cuadritos o perlitas que éstas prendas tengan, o por más o mejores marcas de las que procedan.

Ya saben que en México todo les da por copiar, y no se le ocurra a Jorge Serrano Limón –usted sabe aquel del desvío de fondo en la compra de tangas– o al mismísimo Cardenal Rivera, proponer acciones similiares y al rato hasta excomulgados salimos, por aquello de las faltas a la moral.

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